Doctora en Historia del Arte y conservadora de museos del Estado, es actualmente jefa de la unidad de apoyo de la Dirección General de Memoria Democrática en el Ministerio de Presidencia donde coordina el área cultural. Es también la comisaria de la exposición “Por vuestra libertad y la nuestra. Judíos en las Brigadas Internacionales”.
Durante más de diez años ha trabajado en el departamento de fotografía, ha sido responsable de la gestión de adquisiciones y ha coordinado exposiciones, ciclos de cine, seminarios y publicaciones en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En el Ministerio de Cultura y Deporte estuvo destinada en la DG de Bellas Artes ocupándose de la protección del patrimonio histórico español, ejerciendo de delegada nacional ante diversos organismos del Consejo de Europa y de la Unión Europea (Comité Director de Cultura, Patrimonio y Paisaje, APA de Itinerarios Culturales Europeos, European Cultural Heritage Information Network, Grupo de Reflexión “EU and Cultural Heritage”, etc.). Previamente estuvo destinada en el servicio jurídico del Museo Nacional del Prado. Actualmente es delegada española en IHRA y miembro de la Junta directiva del ICMEMO (ICOM).
Ha coordinado exposiciones en la Sociedad estatal para exposiciones internacionales y en el Museo Cerralbo, labor que ejerce también de manera independiente. Autora de numerosas publicaciones, su especialidad investigadora es la fotografía. Es licenciada en Derecho por la UCM y posee el título de Máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual de la misma universidad. Es miembro de ICOM y de ICOFOM. Forma parte del proyecto de investigación IDEA Lab: Laboratorio de Innovación en Dirección, Evaluación y Administración de organizaciones y servicios de información y documentación.
E. ¿Qué van a descubrir los que se acerquen a la exposición "Por vuestra libertad y la nuestra. Los judíos en las Brigadas Internacionales"?
Almudena. Pues yo te diría dos cosas. Van a descubrir un capítulo completamente desconocido en precisamente las dos partes del título.
Por un lado, sobre la vida de los brigadistas, de la que mucha gente sabe mucho pero el gran público muy poco.
Y luego lo que seguro que va a descubrir el gran y el público especializado también va a ser la participación del pueblo judío en las Brigadas Internacionales, que desde luego es un tema que se ha tratado obviamente, no estamos descubriendo la pólvora, pero que es un capítulo para el gran público y también para los historiadores pues muy desconocido. Porque es algo muy específico que tampoco se ha tratado con especial intensidad
E. ¿Cómo surge la idea de poner en marcha este proyecto?
Almudena. Pues surgió porque al final intentamos buscar unas sinergias con el Centro Sefarad-Israel, con el cual hemos colaborado en otras en otras ocasiones, como por ejemplo con la exposición “Mauthausen: memorias compartidas”.
Entonces, en esta sinergia de colaboración entre el Centro -que creemos que hace un papel importantísimo- y el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, al director de Centro se le ocurrió este punto en común y la verdad que lo recibimos con mucho entusiasmo porque pensamos que es un campo que no está tan trillado y era un reto el empezar prácticamente de cero, sobre todo en la parte visual. No tanto en la parte histórica, en la que evidentemente hay grandes especialistas, sino en la parte visual.
Comprobamos que nunca se había hecho una exposición sobre sobre este asunto y eso siempre pues es un es un reto y una satisfacción para para el investigador.
E. ¿Crees que conocer esta parte de la historia puede cambiar la percepción que hay en España en torno al mundo judío?
Almudena. Yo creo lo que casi todos tenemos en nuestra mente cuando hablamos de judíos en España es la expulsión de 1492. Siempre hemos tenido como esa impresión de que se expulsó a los judíos y ya está, no hemos tenido más relación con ellos.
Y yo creo que para el público español es interesante porque de repente ves que en una guerra que siempre se nos ha dicho que era entre hermanos, vemos que muchísimos judíos estaban aquí luchando por la causa republicana, y no deja de extrañar.
Pero voy más allá. Yo creo que también hay una parte más internacional o más universal incluso diría. Yo que creo que lo que se refleja bien en esta exposición es el demostrar que los judíos que fueron exterminados en el Holocausto, siempre se nos ha vendido que fueron como borregos al matadero, que no pusieron resistencia y creo que el hecho de ver cómo estos judíos, que venían de países tan lejanos y que incluso cruzaban el Atlántico para luchar por una causa que creían justa, refuerza la importancia de que ellos lucharon contra el fascismo, lucharon contra los que los iban a aniquilar.
Perdieron la lucha, pero no es que fueran mansos, no es que no levantaran la voz, no es que no se revelaran, sino todo lo contrario, siempre que pudieron lo hicieron.
Entonces creo que esa esa idea espero que se haya podido transmitir.
E. ¿Qué dificultades habéis encontrado en el proceso de documentación para esta exposición?
Almudena. Es verdad que hay mucho documento, muchos libros, pero no solo hemos elegido los libros por el contenido sino porque muchas veces incluso visualmente son muy reveladores.
Creo que la segunda sala, donde se habla de la conspiración judeomasónica, queda bastante claro. Es decir, teníamos una comunidad local judía que en los S. XIX y XX no era muy grande no y sin embargo el enemigo siempre, a pesar de que no se le veía, era el judío. Y cómo se mete en el mismo saco a todos los enemigos comunes: los rojos, los masones, los judíos… Todo el que era diferente, es decir, que el común denominador era todo el que era diferente.
No hay un coleccionista de este tipo de materiales. O al menos que yo conozca que tenga una colección sobre cómo se ha tratado la parte visual de ese odio al judío, muchas veces de forma indirecta. Tenemos por ejemplo ese cartel, que es tan bonito, de de la lotería del día de la raza no y en el fondo tú lo ves y dices “Ah qué bonito, el día de la raza” y te empiezas a fijar. Y dices por qué se está ensalzando aquí a los Reyes Católicos y por qué Franco se siempre aparece como el gran cruzado, porque claro las cruzadas era contra el enemigo religioso. Y en este caso obviamente, muy claramente, Reyes Católicos, y expulsión de los judíos. Cómo él se rencarna en esta figura de Fernando el Católico como el Cid campeador.
Y nos preguntamos por qué pasa eso… pues bien toda esa parte visual, que yo creo que es bonita y que podríamos ampliarla muchísimo más, pero tienes que dedicarte específicamente a hacer este tipo de colección y no es tan sencillo, por lo menos yo no conozco nadie que se haya dedicado a esto.
E. ¿Qué reacciones habéis observado entre el público que visita la exposición?
Almudena. Pues mira por un lado te voy a hablar más del ámbito institucional. Me hizo especial ilusión, por ejemplo, que en la inauguración vinieran representantes de las embajadas que ellos mismos eran julios. Por ejemplo, es el caso de Argentina o Canadá y que te agradecen que se haga esta labor. Entonces eso por un lado es muy gratificante, pero luego me ha pasado una vez que he vuelto y por ejemplo había un chico visitando la exposición. En la sala hay una ordenanza maravillosa, que se llama Rosa, y que ella cuando viene gente siempre que puede les cuenta cosas, porque yo le he hecho la visita varias veces. Y una de estas tardes que me pasé, había bastante gente pero veo que Rosa estaba hablando con un chico y resulta que el chico solo hablaba inglés y le eché una mano.
Y nos ponemos a hablar y me dice que ha venido de Salamanca porque está casado desde hace poco con una chica española. Y me cuenta que le he hecho mucha ilusión y que se ha emocionado al llegar a la cuarta sala y ver que habíamos dedicado una sala al servicio sanitario, porque su abuelo se vino aquí y era conductor de ambulancia.
Y me dice que el hecho de que hayamos puesto al mismo nivel al médico con el conductor de ambulancia a él le había encogido el corazón.
Entonces ese tipo de historias en las que al final ves que había gente detrás y que sigue habiendo nietos detrás a los que les sigue emocionando pensar que alguien se ha acordado de los conductores te hace mucha ilusión.
E. ¿Crees que hay partes de la relación entre España y el mundo judío que todavía no se conocen? ¿Crees que esa relación está lo suficientemente explorada?
Almudena. Estoy segura que no. De hecho, por ejemplo, si nos salimos un poco del ámbito, aunque está dentro de la exposición, el hecho de que, por ejemplo, todos los periodistas que se jugaron la vida o los fotógrafos. Además, los grandes fotógrafos del siglo XX son judíos. A lo mejor se conoce más que vinieron.
Por ejemplo, todo el mundo sabe que aquí estuvo Robert Capa, que estuvo Gerda Taro o que estuvo Chim. Pero casi nadie sabe que eran judíos.
Y luego el propio hecho, por ejemplo, de que ya hubiera un buen número de judíos en Barcelona cuando estalla la guerra y te preguntas cómo es posible que hubiera tantos y nunca lo hemos sabido.
Ellos se ponen a luchar porque estaban aquí y estaban siendo perseguidos por el resto de Europa, estaban ya siendo arrinconados y venían a la España republicana y había muchos aquí. O sea, no eran una comunidad como puede ser ahora, pero había muchos sobre todo en el ámbito también intelectual. Yo, por ejemplo, soy profesora de Historia del Arte. Insisto mucho a mis alumnos, porque doy vanguardias, en la cantidad, por ejemplo, de artistas judíos que pasaron por aquí o bien porque luego cruzaban el charco.
E. ¿Crees que la sociedad española en general conoce bien lo que ocurrió durante el Holocausto y cómo se llegó a él?
Paco. Yo creo que conocemos mucho sobre el resultado, sobre el final de la Segunda Guerra Mundial, sobre los datos finales, pero no de cómo se llega ahí. Y hay algo muy hermoso de lo que va haciendo Petr que es cómo va contando el día a día.
Yo escribí esto en la pandemia, en 2020, y teníamos que estar encerrados en casa. Hay una cosa que a mí me resonaba todo el tiempo. Porque tú vas viendo cómo les van diciendo “nos quitan la ropa” o “no nos dejan pasar por ciertas calles”. No es la ropa, pero sí nosotros hemos ido asumiendo una serie de restricciones por un miedo a lago peor. Entonces iba comprendiendo muy bien cómo lo de República Checa no fue una invasión muy salvaje de guerra, sino que fue la ocupación lenta y dura. Entonces vas entendiendo cómo el pueblo va asumiendo las restricciones y cada vez estaba más sometido a los nazis.
Yo cuando hablaba con mis sobrinos me decían: “Pero cómo no les dejan hacer esto, cómo no se rebelan”. Y viendo la situación nuestra, entiendes que poco a poco va habiendo una serie de restricciones y obligaciones. Y no tiene nada que ver la pandemia con el nazismo, pero entiendes cómo van asumiéndose restricciones.
E. ¿Cómo valoras tú el lenguaje teatral para contar lo sucedido durante el Holocausto?
Paco. Yo creo que el teatro tiene el don de la cercanía y de la comunicación directa con el espectador. Entonces llevar esta historia a un tú a tú a un cuerpo contándote su presente en presente tiene una potencia que no tiene un ensayo, que te va a dar mucha más información. El teatro te lleva por una parte más emocional que de datos.
Entonces para un primer paso, para un primer conocimiento de la historia y para la comunicación reflexión directa, yo creo que es un medio perfecto.
E. ¿Cómo ha sido el proceso creativo para escribir esta obra?
Paco. Realmente desde la lectura del diario el nivel de empatía es muy rápido. Yo creo que cualquier lector de los diarios muy pronto entiende cómo él va viviendo el proceso. Y luego hay un proceso de documentación, hablamos con la hermana de Petr, con Chava, que en ese momento seguía viva y nos mandó dibujos y material… Había muchos momentos que a mí me conectaba con la historia sin pertenecer a la cultura judía ni a la República Checa pero creo que la voz de él es tan viva…
Y cuando hablamos de lo pequeño y lo personal casi siempre se vuelve universal. Yo, por la experiencia en teatro cuando más concreta es una historia o más real, más gente empatiza con eso.
E. ¿Crees que sería necesario en España una mayor producción cultural en torno al Holocausto?
Paco. Yo creo que hace falta ahondar en todos los temas de memoria histórica que sean importantes para no repetir la historia. Para que el presente sea un lugar de paz. El Holocausto que ha sido de los momentos más salvajes de la Historia del mundo, sigue quedando muchísimo por explorar y por decir. Además, las nuevas generaciones hay mucho que no saben.
E. ¿Se diseñaron actividades paralelas a la obra para contextualizar? ¿La obra necesita de esa contextualización?
Paco. Sí, La Joven siempre manda un material didáctico que los profesores trabajan antes y después de la función. Y en esta actividad hubo una exposición de dibujos de Chava, a partir de los dibujos de su hermano, porque Petr, aparte de ser un buen escritor, dibujaba muy bien y hacía unos dibujos sobre la luna, estaba muy influencia pro la lectura de Verne y en esa exposición se explicaba la vida real de Petr desde el principio hasta el final, porque los diarios terminan en el 1942 y él muere en 1944.
En la obra, al final Chava cuenta lo que pasó con su hermano, pero en la exposición había más información sobre todo eso.
Se organizaron también encuentros con especialistas..
E. ¿Crees que ha tenido más éxito entre el público joven?
Paco. Yo creo que ha funcionado muy bien para el público joven y para el público adulto. Yo creo que La Joven una de las cosas que hace muy bien es que hace un teatro para jóvenes, pensando en la calidad artística del proyecto y no solamente en que sea didáctico. Entonces no son piezas didácticas, son piezas artísticas que conectan con jóvenes, pero casi todas funcionan muy bien con adultos.
Y pasa mucho que hay niños que vienen solo por la mañana y sus padres vienen por la tarde porque el niño les ha dicho que vayan a ver esta función. O al revés.
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