Estrenada en Santander a principios de marzo de este año, Música para Hitler (García Serrano y Rubio 2021) ha llegado en abril a los Teatros del Canal (Madrid) para de ahí girar por varias ciudades españolas; estará, por ejemplo, el próximo 3 de mayo en Murcia.
Inspirada en un hecho real, la obra, que está construida en torno a las figuras antagónicas del violonchelista Pau Casals (1876-1973) y de un ficticio nazi, recrea un episodio clave de la carrera del músico catalán. Lo hace a partir de un texto en el que la contribución a la música de Casals se utiliza como un poderoso pretexto para alertar de los fantasmas que enturbian el momento presente.
Se reivindica así el legado de este célebre artista, quien, según afirma el director de la puesta en escena (Juan Carlos Rubio) en una entrevista concedida a Revista Godot, “estudió obsesivamente la interpretación del violonchelo, cambiando las reglas en todo el mundo de cómo funcionaba y se utilizaba”, pero también, y muy especialmente, se ensalza su humanismo y su compromiso con la paz y la igualdad (Hinajeros 2025). La memoria de la persona sirve, pues, para hacer justicia. A este respecto hay que decir que se destaca el papel de aquellos que se situaron frente al poder de Hitler y denunciaron sus crímenes pese a enfrentarse a la posibilidad de sufrir represalias.
Si bien la acción se desencadena a partir de un episodio histórico (la propuesta que Casals recibió en el año 1943 en su casa de Prades (en el sur de Francia), a donde se había exiliado en 1939 y hasta donde se trasladaron oficiales nazis para pedirle que tocase ante Hitler), la forma en que se articula la negativa del músico a deleitar con el violonchelo a los nazis es licencia poética. A la hora de imaginar los términos de ese encuentro García Serrano y Rubio han querido poner el acento en la relación dialéctica entre música y nazismo. La confrontación se subraya de diversas maneras: menciones a Wilhelm Furtwängler; el violonchelo como elemento destacado del decorado; y la escenografía circular y de madera, de la que son responsables Leticia Gañán y Curt Allen Wilmer que recuerda a la caja de resonancia de un instrumento.
La música se erige, por lo tanto, como contrapunto al odio y la inhumanidad y se convierte en un elemento clave para transmitir un mensaje de dignidad que pretende subrayar la capacidad última del ser humano para elegir, para decir “no”; el subtexto nos recuerda la vigencia del mensaje en la actualidad, cuando asistimos al avance de los extremismos.
Para terminar y por si os habéis quedado con ganas de más, os dejo este link, donde podréis ver una entrevista a los autores del texto. Y también a dos de los actores, Carlos Hipólito y Kiti Mánver, quienes encarnan a Pau Casals y a su compañera de vida en el exilio (Tití).
Referencias:
Hinajeros, David. 2025. “Pau Casals, el músico que se negó a tocar para Hitler”. Godot: Revista de Artes Escénicas. Disponible en: https://revistagodot.com/pau-casals-el-musico-que-se-nego-a-tocar-para-hitler/
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Esteban Monje, Ángel. 2025. “Música para Hitler”. Kritilo. Disponible en: https://kritilo.com/2025/04/09/musica-para-hitler/#more-12692
Losánez, Raúl. 2025. “Crítica de Música para Hitler: El desplante de Pau Casals al Führer”. La Razón. Disponible en: https://www.larazon.es/cultura/critica-musica-hitler-desplante-pau-casals-fuhrer_2025041567fe203fa1a8a90001ac1dc6.html
Vallejo, Javier. 2025. “Música para Hitler: La naturalidad de Pau Casals y el artificio del Führer”. El País. Disponible en: https://elpais.com/babelia/2025-04-04/musica-para-hitler-la-naturalidad-de-pau-casals-y-el-artificio-del-fuhrer.html




